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Suits, ¿la clave del éxito? I

Suits es una serie emitida por la cadena USA y, por suerte para todos, disponible en Netflix. Acumula ocho temporadas. Creada por Aaron Korsh, está protagonizada por Patrick J. Adams y Gabriel Macht. Hablemos de las cuatro primeras.

Crítica de Suits

Portada de SUITS

La sinopsis de Filmaffinity

Michael Ross se gana la vida bordeando los límites de la legalidad. Es un joven muy inteligente, pero las malas compañías de la infancia lo llevaron a creer que para triunfar en la vida hay que saltarse las reglas. Así, por ejemplo, vive de presentarse en nombre de otros a los exámenes de Derecho. Por azar conoce a Harvey Specter, uno de los abogados más jóvenes y brillantes de Manhattan. La inteligencia y las dotes de Michael lo deslumbrarán tanto que lo contrata a pesar de carecer de título.

Porqué me gusta Suits

Mike Ross

Mike Ross en un ascensor

Suits tiene lugar en Nueva York. La ciudad de las oportunidades. La ciudad donde todo es posible. Y Mike Ross (Patrick J. Adams) recibe su oportunidad. El chico, Mike, tiene unas capacidades extraordinarias. Sin embargo, la mala influencia de su amigo de la infancia lo ha llevado a malvivir.

Mike se droga los ratitos que descansa de repartir paquetes por las calles de Manhattan. Vive con lo justo, pero vive. Sin embargo, llega el momento en el que su abuela ya no se vale por sí misma y Mike se ve obligado a pagar una residencia para ella. Porque, sí, Mike es huérfano. Que putada, eh. Este es el punto en el que se encuentra en el piloto.

Dada su necesidad, su amigo Trevor, la mala influencia, le ofrece un trabajito. Porque Trevor, que le destrozó su futuro académico y, por ende, profesional, es camello. Mike se ve obligado a cogerlo. Acude al intercambio y chas! resulta que es una trampa. Sorpresa. No obstante, se lo huele, porque, recordemos, Mike tiene unas capacidades extraordinarias. Y, huyendo, se topa con una entrevista de trabajo para abogados de Harvard.

Aquí llega nuestro irresistible Harvey Specter (Gabriel Macht) y, con él, la suerte de Mike cambia. Por fin, la otra cara de la moneda. El lado positivo. La recompensa por toda la mierda que ha tragado el joven Michael.

Básicamente, toda esta historia sirve para que no te centres en que a Mike, que no ha estudiado, que simplemente tiene… talento, le van a dar un puesto de trabajo por la cara, que va a pasar a cobrar miles de miles de dólares y que, ahora, es un jovencísimo asociado que juega en “las grandes ligas”. Porque a Harvey, que hace lo que le da la gana, le ha caído bien.

La relación Mike-Harvey y el resto de personajes

No olvidéis que el título de esta parte es “Porqué me gusta Suits”, es decir, no me malinterpretéis. A pesar de ser arquetípico, el guion está muy bien trabajado y consigue lo que quiere. Soy el primer defensor de Mike y Harvey. Es importante que para el espectador sea así, ya que es el sustento de toda la serie.

Porque, sí, vende a la perfección a Mike, vende a Harvey y vende la relación entre ambos. Hay muchos momentos en los que no la entendemos del todo, pero sabemos en qué está basada: la lealtad.

Y es que, de eso va Suits. Todo gira en torno a la lealtad. Es su piedra angular. Muestra un mundo, más o menos real, donde no te puedes fiar de nadie y en el que tienes que rodearte de gente en la que confíes. De hecho, dentro del bufete el término «familia» juega un importante papel.

A lo largo de las temporadas, se sigue perfilando a los dos protagonistas para que empatices con ellos. Incluso cuando la trama ha de girar, dando lugar a momentos en los que quizá te caigan peor, la muerte de la abuela de Mike o profundizar en la historia de Harvey le da, una vez más, la vuelta a todo.

Pearson Hardman, Pearson a secas, Pearson Darby, Pearson Darby Specter o Pearson Specter. Lo que sea. Pero siempre con Jessica Pearson a la cabeza. Me gusta que sea una mujer quien más poder ostente en la serie. Me gusta menos que parezca más una madre que una gerente. Pero bien.

Louis, Donna y Rachel también gozan de una profundidad notable y las entramadas relaciones de unos con otros son perfectamente lógicas. Eso sí, la atmósfera, en ocasiones, es casi de instituto. Posiblemente por culpa de la nula madurez emocional del 90% de personajes.

Frases SUITS

Sin duda, aunque tiene sus peros, el guion es sólido y sabe salir adelante. Es la principal atracción, al menos por ahora, ya que, recordemos, me limito a las primeras cuatro temporadas.

Actuaciones y fotografía (y dirección)

No voy a engañar a nadie. Las actuaciones de Suits no son nada del otro mundo. Son respetables, algo planas, pero es suficiente. Ayuda que los personajes difícilmente muestren alguna emoción. Quizá Patrick J. Adams, Sarah Rafferty y la ocasional Abigail Spencer sean quienes hacen un mejor trabajo. Siendo así, no es de extrañar que la serie no tenga grandes premios.

En cuanto a la fotografía, he de confesar que me fascina. La simetría constante, la naturaleza geométrica de los edificios, encuadrados a su vez con gran gusto y los elementos bien diferenciados me han conquistado. Es cierto que el escenario ayuda, pero también ayudó en Lawrence de Arabia, respetando las distancias claro.

Despacho de Harvey Specter

Casi todas las series de larga duración, acumulan un considerable número de directores. Esto hace que sea difícil, por no decir imposible, juzgar la dirección en su conjunto.

Conclusión

El sólido guion de Suits es su aval para que siga con ella por otras cuatro temporadas. Dentro de poco se estrenará la novena, de modo que me quedarán aún cinco. Aunque me da miedo que se vaya diluyendo, tengo ganas de seguir conociendo un poco más de la realidad de los abogados más famosos de la televisión.

CALIFICACIÓN: 75/100

 

 

 

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